20 Ago 2018

"Que canten los niños"

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La fiesta del Día del niño nos contagia a todos, sin distinción de edades…

Parece que además de los festejos a los chicos, hay una irreprimible necesidad de celebrarnos entre los grandes, porque,  decimos “tenemos corazón de niños”.

Ojalá sea así. En estos tiempos en que las trampas, los ocultamientos, las mentiras y el disimulo se han convertido en algo tan habitual que parece no sorprender a nadie, bueno será convertirnos, o sea “cambiar el corazón” para hacerlo parecido al de los chicos.

Espontáneos, sin dobleces, transparentes a la hora de responder al afecto, con sus infaltables “porqués” que nos ponen en más de un aprieto; sus almas todavía no contaminadas -Dios quiera que por largo tiempo- nos ponen en contacto con lo más noble de la humanidad.

Por algo el Señor reprendió a los apóstoles que no dejaban que los chicos se le acercaran, diciéndoles:

«Dejen que los niños vengan a mí, no se lo impidan, porque de los que son como éstos es el Reino de Dios. Yo les aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrará en él» Y abrazaba a los niños, y los bendecía poniendo las manos sobre ellos. Mc 10,13-16

Miremos a nuestros chicos con amor, más allá de los regalos…aprendamos de ellos, estemos con ellos… a ver si nos contagiamos un poco…¡Falta nos hace!