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02 Sep 2019

Mes de la Palabra de Dios

Tu palabra es una lámpara para mis pasos,
y una luz en mi camino.  (Sal 119,105)

 

Porque el precepto es una lámpara,
y la enseñanza, una luz. (Prov 6,23)

 

Sólo cuando la luz se posa sobre los objetos podemos verlos: sus colores, sus formas, el lugar que ocupan. Sólo cuando la Palabra se posa y difunde sobre nuestra vida podemos verla tal cual es. La Palabra nos descubre la verdad que hay en cada cosa, por eso nos trae discernimiento. Nos saca de la ceguera, nos devuelve a la realidad. Pensemos en la experiencia de estar a oscuras, por ejemplo cuando se corta la luz eléctrica. Andamos más despacio, con temor, y sentimos que el entorno “se nos achica”. ¡Qué alivio cuando llega la luz! Así de iluminadora llega la Palabra a nuestra vida.

Con esta imagen de la luz, que todos entendemos bien, la Palabra de Dios nos invita a acercarnos a ella y a gustarla. Septiembre es una buena ocasión para esto.

Pensamos en silencio: ¿alguna vez me acuerdo de buscar una respuesta a mis problemas, a lo que tengo que decidir, en la Palabra de Dios?

 

Oración

Señor, nos dices que tu palabra es una luz y nosotros, muchas veces, preferimos la oscuridad o los resplandores que brillan un momento y después nos enceguecen…

Te pedimos, hoy, de corazón, que abras nuestros ojos a la luz de tu verdad y que busquemos las respuestas que sólo Tú nos das, porque sólo Tú tienes palabras de vida eterna.

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